Tu guía espiritual...
La adicción
La adicción es un gran problema en nuestro mundo. Muchos adictos se
niegan a admitir que tienen un problema. Las personas con
convicciones múltiples para manejar bebidos niegan ser alcohólicos.
Esto requeriría cambiar su conducta, algo que parece que ellos no
desean o no pueden hacer. Su adicción gobierna sus vidas.
Cualquiera que sea la causa de la adicción, la persona es
responsable de sus acciones. El adicto tiene obligación de
"esforzarse" para cambiar.
Si la conducta de una persona:
*presenta un peligro real para su salud, su trabajo y su buena
reputación,
*lleva una vida secreta construida sobre la base de mentiras y
encubrimiento,
*los daños a las vidas de aquéllos que aman: el esposo, los
hijos/as, padres o amigos,
*se vuelve una preocupación que tiene que ser satisfecha cueste lo que
Cueste
entonces ellos tienen una adicción que está destruyendo sus
vidas.
Cualquiera que sea la causa de la conducta adictiva, el resultado
siempre es el mismo - una gran pérdida de confianza en sí mismo. Los
adictos no están orgullosos de sus mentiras y encubrimientos, de su
traición a la familia y amigos, o de su falta de autocontrol. Muy
internamente ellos no se sienten bien con ellos mismos .
El Tiempo de Silencio con Nuestro Señor ayuda a dispersar estos
sentimientos les ofrece sanación y esperanza para salir de tu
adicción. Ellos descubren la verdad que cambia su vida, que ellos son
hijos de Dios y que su Padre los ama no importa lo que haya pasado en
sus vidas.