La adicción

La adicción es un gran problema  en nuestro mundo. Muchos adictos se 
niegan a admitir que  tienen un problema. Las personas con  
convicciones múltiples para manejar bebidos  niegan ser  alcohólicos. 

Esto requeriría cambiar su conducta, algo que  parece que ellos no 
desean o no pueden hacer. Su adicción gobierna sus vidas.

Cualquiera que sea la causa de la  adicción, la persona  es 
responsable de sus acciones. El adicto tiene  obligación de 
"esforzarse" para cambiar.

Si la conducta de una persona:

*presenta un peligro real para su salud,  su trabajo y  su buena
reputación,

*lleva  una vida secreta construida  sobre la base de  mentiras y 
encubrimiento,

*los daños  a las vidas de aquéllos que  aman: el esposo, los 
hijos/as, padres o amigos,

*se vuelve una preocupación que tiene que ser satisfecha cueste lo que 
Cueste

entonces ellos tienen una  adicción que está destruyendo sus 
vidas.

 

Cualquiera que sea la causa de la conducta adictiva, el resultado 
siempre es el mismo - una gran pérdida  de confianza en sí mismo. Los 
adictos no están orgullosos de sus mentiras y encubrimientos, de su 
traición a la familia y amigos, o  de su falta de autocontrol. Muy 
internamente ellos no se sienten bien con ellos mismos .

  El Tiempo de Silencio con Nuestro Señor ayuda a dispersar estos 
sentimientos  les ofrece sanación y esperanza  para salir de tu 
adicción. Ellos descubren la verdad que cambia su vida, que ellos son 
hijos de Dios y que su Padre los ama no importa lo que haya pasado en 
sus vidas.